Caza de tesoros dibujada en una tarjeta plastificada: faros rojos, gaviotas atrevidas, casetas de madera, boyas numeradas y perros con pañuelo. Cada hallazgo vale un sorbo de agua y un chiste. Al final, foto de campeones, pulgares arriba y relato compartido en comentarios.
Crea una saga protagonizada por la bici más pequeña del grupo, que sueña con ser barco. En cada curva, añadid un capítulo breve. Grabad notas de voz y compartidlas con abuelos. Suma moralejas sencillas: cuidar, esperar, reír y preguntar antes de acelerar.